martes, 26 de enero de 2016

ESCUCHEMOS UNA HISTORIA

ESCUCHEMOS UNA HISTORIA

Saltillo, Coahuila; México a
22 de enero de 2016.

La historia se cuenta también en canciones, anécdotas reales con un toque de leyenda urbana o fantasía, la historia también se escucha al ritmo del mariachi, del grupo norteño o la banda y ahora hasta la mezcla de estos dos que se llama norteño banda. En otros tiempos como en el revolucionario, el corrido fue fuente de información con lo que la gente se enteraba de lo que la prensa no decía y callaba, al final no importaba, la mayoría de los mexicanos no leía y no por que no querían sino porque no sabían.

El corrido nos cuenta una historia privada o pública, una tragedia o una comedia, un hecho heroico o un acontecimiento enmarcado por la traición, una carrera de caballo y ahora hasta de autos, en el corrido se pueden contar tantas historias como haya, desde Agustín Jaime hasta la muerte de Colosio.

Siempre el feíto en la música, hoy más en día es despreciado al parecer todo lo que es corrido es narcotráfico, peor aún quien escucha corridos es idiota, naco, inculto entre otros calificativos, como si escuchar Rock te hiciera inteligente instantáneamente (aclaro también escucho rock).

La historia cantada de algo que pasó es una realidad negada muchas veces. Actualmente lamentable es que sólo se cante sobre narcotráfico, ensalzando a criminales, ¿no suceden cosas buenas?, claro, pero no venden o no pagan para cantarlas y contarlas, en lo que va de este principio de siglo no he escuchado una canción nueva que hable de un policía o un soldado caído en el cumplimiento de su deber, el corrido se redujo a muerte, sangre y destrucción, hay gobiernos que han decidido llegar al límite de prohibirlos, como si fueran la causa de la violencia o el narcotráfico, cuando no son el inicio o el principio, son el resultado de algo que sucede y no podemos negarlo.

Defenderé al corrido y lo seguiré escuchando so pena de ser juzgado, desde el Caballo Blanco hasta Camelia pasando por muchísimos más, puede ser o no una apología del delito, pero por qué no hacemos una apología de las buenas historias, el narcotraficante nos está dando una lección en comunicación, llega a más gente cantando su historia, que cualquier otro pagando periódicos, radio o televisión.

Qué el corrido educa mal a los jóvenes, voces lo dicen, influencian a nuestras niñas y niños, el corrido no es para educar, para eso está la familia y el Estado, es como decir que a todos los que les gusta Spiderman andan brincando de edificio en edificio por toda la ciudad (párrafo exagerado como lo puede ser un corrido).

Sea de quien sea, de José Alfredo o Teodoro Bello, de Los Tigres o de Ramón, con norteño,  banda o mariachi, cantemos un corrido y escuchemos una historia.

F. Abraham Tobias Hernández.
fabrath@hotmail.com
@AbrahamTobias